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Jueves 27 de Enero de 2022

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LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014

Trenes urbanos

Defiéndase paga el boleto y lo invita a hacer un viaje imaginario por uno de los impresentables trenes privatizados. Si acepta el desafío, súbase a esta nota. Y si después de hacerlo, se siente indignado como nosotros, le decimos cómo puede exigir un servicio seguro, limpio y eficiente.

Si usted, amigo lector, es uno de los corajudos usuarios de la ex línea San Martín, lo invitamos a realizar un ejercicio de supervivencia desde Retiro hasta Pilar. Como primer consejo, evite fastidiarse porque el letrero electrónico central con los horarios de salida de los trenes está apagado. De todos modos, cuando la casualidad quiera que esté encendido, el tren partirá a cualquier hora, menos a la indicada. Comience entonces a caminar con la frente bien alta por el andén mugriento, sin que la falta total de higiene lo amedrente. En línea recta por dicha plataforma encontrará la temible formación varada como un viejo barco oxidado. No se desespere: a pesar de su lamentable apariencia, a veces funciona y, por otra parte, será la que inevitablemente lo conduzca en minutos más, hacia un destino incierto y plagado de indeseables aventuras. Si la sensación de desprotección y abandono todavía no lo desmoralizó, ascienda los escalones del vagón que no tenga la puerta trabada y siéntese incómodamente en el asiento de cuerina con menos resortes metálicos a la vista. Si sus sentaderas son resistentes a las superficies duras, le recomendamos optar por los vagones antivandálicos, amueblados con unos indomables asientos de chapa azul que lo harán desear bajarse en la estación siguiente. Algo muy importante: haga este viaje de noche, preferentemente entre las 20 y las 22 horas, para experimentar el miedo en su estado puro. (N de la R: Si se arriesga a subir más tarde, la responsabilidad es suya…después no diga que no le avisamos). El trayecto transcurrirá en penumbras, matizado por rezos propios y ajenos, implorando la protección del Supremo para que ninguna de esas siluetas amenazantes y sin rostro que lo acompañan en el vagón fantasma, decidan que usted es el nominado y lo atraquen en medio de la oscuridad cómplice y de la seguridad ausente.
El ganador, por supuesto, es aquel que recorra más estaciones sin sufrir un percance. Si consiguió finalizar el recorrido con éxito - y siempre y cuando la locomotora no se rompa en el camino -, usted puede considerarse un afortunado. Llegue a su casa y brinde con su familia por el nuevo día que le regaló el Señor. Poniéndonos más formales, pero igual de serios, el drama de los 18 millones de pasajeros que Metropolitano transporta por mes, es sólo comparable al sufrido por el ganado en dirección al matadero. Aunque el estado de la ex línea San Martín es deplorable, no es la que está en peores condiciones de todas. Según los primeros datos del informe preparado por el Gobierno - cuyo resultado final debe ser elevado por la Jefatura de Gabinete al Ejecutivo antes del 28 de febrero -, la ex línea Roca, también administrada por Metropolitano, encabeza el ranking del deterioro del transporte ferroviario nacional. Las primeras cifras oficiales, publicadas días atrás por el diario La Nación, señalan que en los 40 vagones relevados de la ex Roca, falta la totalidad de sus 1.702 ventanillas y de sus 278 puertas. En el ramal eléctrico, en tanto, desaparecieron 3.561 de sus 4.348 asientos, 1029 focos de un total de 1.380 y 278 de las 1.446 ventanillas originarias. El ramal Retiro Tigre de la ex línea Mitre, hoy administrada por TBA, es el que presenta las mejores condiciones de higiene, seguridad y comodidad para el pasajero. Sus formaciones tienen aire acondicionado, cestos de basura y varios guardas por unidad, comparables al servicio ferroviario de un país desarrollado. Las otras dos líneas que prestan un servicio decente y seguro son las ex Belgrano y Urquiza, administradas por las empresas Ferrovías y Metrovías respectivamente. Una percepción similar del lamentable estado del resto del transporte ferroviario urbano, la tuvo el juez federal de Lomas de Zamora, Angel Gabriel Di Mateo, que intimó el 19 de febrero a Transportes Metropolitanos General Roca, al Estado Nacional y al Ministerio de la Producción, para que en los próximos 45 días presten un “servicio ferroviario digno y eficiente”, con condiciones mínimas de higiene y seguridad. La resolución del magistrado exige las mejoras inmediatas “de las estaciones, vías y vagones, tapizados de los asientos, puertas, ventanillas, presencia de guardas y de jefes de estación, baños habilitados, etc.”, tanto de las estaciones ferroviarias sobre las cuales tiene alcance el departamento judicial de Lomas, como de los trenes que circulan por ellas. Según el fallo, la empresa contará con tres días luego de notificada, para que disponga personal de seguridad en trenes y estaciones. La empresa informó que acatará la medida. De no hacerlo, el juez le impondrá una multa por cada día de retardo.
Días atrás, Di Mateo viajó a bordo de un tren del ramal sur junto con un discapacitado para verificar el mal estado de las formaciones y los padecimientos soportados por esta persona y el resto de los usuarios. La decisión de viajar del magistrado surgió a partir de la presentación judicial interpuesta por un abogado, que denunció el deterioro del servicio y las dificultades en el traslado para las personas discapacitadas. ¿Dónde puede acudir el ciudadano para pedir un servicio decente? La doctora Graciela Lovece, especialista en la Defensa de los derechos del consumidor, expresó a Defiéndase que “la acción judicial por plantear dependerá de las necesidades del usuario”. La abogada precisó las alternativas válidas del reclamo: 1) Si lo que desea es una mejora integral del servicio ferroviario, puede hacer una presentación ante el Defensor del Pueblo, cuya resolución alcanzará al conjunto de los ciudadanos. En la demanda puede incluirse además al Estado, por su falta de control a la empresa en el cumplimiento de los contratos de concesión del servicio. El artículo 43 de nuestra Constitución incluye, desde la reforma de 1994, a la acción de amparo dentro de la lista de garantías constitucionales en beneficio de los ciudadanos, para que puedan defenderse “contra un acto u omisión del gobierno o de particulares que lesione, restrinja, altere o amenace” las garantías constitucionales. En la Ciudad de Buenos Aires, los tribunales competentes son los contenciosos administrativos federales. Como esta posibilidad está trabada en la Provincia de Buenos Aires por la falta de una decisión política que ponga en funciones a los jueces designados para esos fueros hace más de 5 años, el demandante deberá hacer la presentación ante los juzgados federales de provincia. 2) Si pretende, en cambio, la reparación de un daño individual (como el perjuicio que ocasiona a cualquier pasajero el tener que viajar cada día en trenes inseguros, rotos y sucios, y que originó, entre otras cosas, la presentación de una interposición de un abogado ante el juzgado de Lomas de Zamora), tiene la posibilidad de iniciar una acción por cumplimiento contractual en un juzgado civil, en base a los derechos resguardados por la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor.

Este artículo fue publicado con anterioridad a Diciembre de 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.

Trenes urbanos

Defiéndase paga el boleto y lo invita a hacer un viaje imaginario por uno de los impresentables trenes privatizados. Si acepta el desafío, súbase a esta nota. Y si después de hacerlo, se siente indignado como nosotros, le decimos cómo puede exigir un servicio seguro, limpio y eficiente.

<celeste>Trenes urbanos
Si usted, amigo lector, es uno de los corajudos usuarios de la ex línea San Martín, lo invitamos a realizar un ejercicio de supervivencia desde Retiro hasta Pilar. Como primer consejo, evite fastidiarse porque el letrero electrónico central con los horarios de salida de los trenes está apagado. De todos modos, cuando la casualidad quiera que esté encendido, el tren partirá a cualquier hora, menos a la indicada. Comience entonces a caminar con la frente bien alta por el andén mugriento, sin que la falta total de higiene lo amedrente. En línea recta por dicha plataforma encontrará la temible formación varada como un viejo barco oxidado. No se desespere: a pesar de su lamentable apariencia, a veces funciona y, por otra parte, será la que inevitablemente lo conduzca en minutos más, hacia un destino incierto y plagado de indeseables aventuras. Si la sensación de desprotección y abandono todavía no lo desmoralizó, ascienda los escalones del vagón que no tenga la puerta trabada y siéntese incómodamente en el asiento de cuerina con menos resortes metálicos a la vista. Si sus sentaderas son resistentes a las superficies duras, le recomendamos optar por los vagones antivandálicos, amueblados con unos indomables asientos de chapa azul que lo harán desear bajarse en la estación siguiente. Algo muy importante: haga este viaje de noche, preferentemente entre las 20 y las 22 horas, para experimentar el miedo en su estado puro. (N de la R: Si se arriesga a subir más tarde, la responsabilidad es suya…después no diga que no le avisamos). El trayecto transcurrirá en penumbras, matizado por rezos propios y ajenos, implorando la protección del Supremo para que ninguna de esas siluetas amenazantes y sin rostro que lo acompañan en el vagón fantasma, decidan que usted es el nominado y lo atraquen en medio de la oscuridad cómplice y de la seguridad ausente.
El ganador, por supuesto, es aquel que recorra más estaciones sin sufrir un percance. Si consiguió finalizar el recorrido con éxito - y siempre y cuando la locomotora no se rompa en el camino -, usted puede considerarse un afortunado. Llegue a su casa y brinde con su familia por el nuevo día que le regaló el Señor. Poniéndonos más formales, pero igual de serios, el drama de los 18 millones de pasajeros que Metropolitano transporta por mes, es sólo comparable al sufrido por el ganado en dirección al matadero. Aunque el estado de la ex línea San Martín es deplorable, no es la que está en peores condiciones de todas. Según los primeros datos del informe preparado por el Gobierno - cuyo resultado final debe ser elevado por la Jefatura de Gabinete al Ejecutivo antes del 28 de febrero -, la ex línea Roca, también administrada por Metropolitano, encabeza el ranking del deterioro del transporte ferroviario nacional. Las primeras cifras oficiales, publicadas días atrás por el diario La Nación, señalan que en los 40 vagones relevados de la ex Roca, falta la totalidad de sus 1.702 ventanillas y de sus 278 puertas. En el ramal eléctrico, en tanto, desaparecieron 3.561 de sus 4.348 asientos, 1029 focos de un total de 1.380 y 278 de las 1.446 ventanillas originarias. El ramal Retiro Tigre de la ex línea Mitre, hoy administrada por TBA, es el que presenta las mejores condiciones de higiene, seguridad y comodidad para el pasajero. Sus formaciones tienen aire acondicionado, cestos de basura y varios guardas por unidad, comparables al servicio ferroviario de un país desarrollado. Las otras dos líneas que prestan un servicio decente y seguro son las ex Belgrano y Urquiza, administradas por las empresas Ferrovías y Metrovías respectivamente. Una percepción similar del lamentable estado del resto del transporte ferroviario urbano, la tuvo el juez federal de Lomas de Zamora, Angel Gabriel Di Mateo, que intimó el 19 de febrero a Transportes Metropolitanos General Roca, al Estado Nacional y al Ministerio de la Producción, para que en los próximos 45 días presten un “servicio ferroviario digno y eficiente”, con condiciones mínimas de higiene y seguridad. La resolución del magistrado exige las mejoras inmediatas “de las estaciones, vías y vagones, tapizados de los asientos, puertas, ventanillas, presencia de guardas y de jefes de estación, baños habilitados, etc.”, tanto de las estaciones ferroviarias sobre las cuales tiene alcance el departamento judicial de Lomas, como de los trenes que circulan por ellas. Según el fallo, la empresa contará con tres días luego de notificada, para que disponga personal de seguridad en trenes y estaciones. La empresa informó que acatará la medida. De no hacerlo, el juez le impondrá una multa por cada día de retardo.
Días atrás, Di Mateo viajó a bordo de un tren del ramal sur junto con un discapacitado para verificar el mal estado de las formaciones y los padecimientos soportados por esta persona y el resto de los usuarios. La decisión de viajar del magistrado surgió a partir de la presentación judicial interpuesta por un abogado, que denunció el deterioro del servicio y las dificultades en el traslado para las personas discapacitadas. ¿Dónde puede acudir el ciudadano para pedir un servicio decente? La doctora Graciela Lovece, especialista en la Defensa de los derechos del consumidor, expresó a Defiéndase que “la acción judicial por plantear dependerá de las necesidades del usuario”. La abogada precisó las alternativas válidas del reclamo: 1) Si lo que desea es una mejora integral del servicio ferroviario, puede hacer una presentación ante el Defensor del Pueblo, cuya resolución alcanzará al conjunto de los ciudadanos. En la demanda puede incluirse además al Estado, por su falta de control a la empresa en el cumplimiento de los contratos de concesión del servicio. El artículo 43 de nuestra Constitución incluye, desde la reforma de 1994, a la acción de amparo dentro de la lista de garantías constitucionales en beneficio de los ciudadanos, para que puedan defenderse “contra un acto u omisión del gobierno o de particulares que lesione, restrinja, altere o amenace” las garantías constitucionales. En la Ciudad de Buenos Aires, los tribunales competentes son los contenciosos administrativos federales. Como esta posibilidad está trabada en la Provincia de Buenos Aires por la falta de una decisión política que ponga en funciones a los jueces designados para esos fueros hace más de 5 años, el demandante deberá hacer la presentación ante los juzgados federales de provincia. 2) Si pretende, en cambio, la reparación de un daño individual (como el perjuicio que ocasiona a cualquier pasajero el tener que viajar cada día en trenes inseguros, rotos y sucios, y que originó, entre otras cosas, la presentación de una interposición de un abogado ante el juzgado de Lomas de Zamora), tiene la posibilidad de iniciar una acción por cumplimiento contractual en un juzgado civil, en base a los derechos resguardados por la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor.

Este artículo fue publicado el día MARTES 2 DE DICIEMBRE DE 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.