Ingrese Texto

Defiendase.com

Sitio de la República Argentina
Viernes 28 de Enero de 2022

PODEMOS AYUDARTE

TU ABOGADO EN LINEA

LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014

Transportes no aptos

Según un decreto del año 98, para el 2002 los colectivos tendrían que haber adaptado la totalidad de su flota para que puedan acceder las personas con discapacidad. En la actualidad sólo el 10% de las unidades tiene rampas automáticas de ascenso. La negligencia: otra manera de discriminar.

Para una persona con discapacidad, viajar en un transporte público de pasajeros es toda una odisea. Trenes, subtes, ómnibus y colectivos carecen de rampas automáticas, pisos bajos, espacios amplios y cómodos o ascensores (salvo en unas pocas estaciones) que permitan su acceso a personas con movilidad reducida. Esta desaprensión existe, no porque no se hayan dictado normas que obliguen eliminar las barreras que se interponen entre estos ciudadanos y los medios de transporte. Se debe a que faltan mecanismos de control eficaces para hacerlas cumplir. Se estima que entre el 10 y 12 por ciento de los colectivos urbanos cuenta con unidades adaptadas. Esta cifra es ínfima si se la pone de relieve con el espíritu de la Ley 24.314, del año 94, que apunta a la supresión de todas las barreras físicas “en los ámbitos urbanos arquitectónicos y del transporte”. Aún así, no en todos los casos este magro porcentaje expuesto refleja el estado real del parque automotor de colectivos, dado que “como la CNRT (siglas de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte) no realiza los debidos controles, esas unidades adaptadas salen con el tiempo de circulación y nadie las repone, con lo cual la cantidad de coches en condiciones es todavía menor”, afirmó la asesora en temas de discapacidad de la Defensoría del Pueblo porteña, Isabel Ferreira. Atrás quedaron las obligaciones de las empresas de transporte público de renovar la flota con unidades adaptadas para personas con discapacidad. Nadie controló el cumplimiento de los plazos previsto por el decreto 467/98, que establecía los cambios progresivos en el parque automotor de pasajeros, en los siguientes términos: a) En 1998, el 20% de la flota debía poseer unidades adaptadas. b) En 1999, el porcentaje debía ser del 40. c) En 2000, 6 de cada 10 coches debían estar acondicionados. d) En 2001, el 80%. e) En 2002, el 100%. Otro aspecto que atenta contra la buena calidad del transporte público está dado por la prórroga que les dio el gobierno a las empresas de colectivos para renovar sus vehículos cada 13 años, en lugar de hacerlo cada 10, como sucedía hasta ahora. Quizá la mayoría de los pasajeros no lo perciba del mismo modo, pero para cualquiera de las 3 millones de personas con discapacidad que hay en el país, el deterioro y el mal diseño interior de los colectivos es una traba evidente. “La mayoría de los asientos reservados está ubicada sobre plataformas, encima de las ruedas delanteras; no funcionan los mecanismos de sujeción o están tan altos que una persona en silla de ruedas no puede alcanzarlos, y los mecanismos de las rampas fallan por falta de mantenimiento” sostuvo Ferreira. ¿Cada cuánto tiempo debe pasar un colectivo acondicionado? Además de la eliminación de barreras físicas para permitir el acceso a los vehículos, otras normas se encargan de definir la frecuencia que deben tener los mismos para que las personas con alguna discapacidad puedan tomarlos. Por ejemplo, la resolución 417/03 de la Secretaría de Transporte instituye la obligatoriedad de una frecuencia mínima de 60 minutos para esta clase de colectivos. De carácter reciente, la resolución 346 de la CNRT (del 24/03/04) refuerza lo establecido por el dictamen anterior y agrega la obligación de exponer carteles en todas las unidades con el detalle de los horarios en los que pasan los vehículos especiales. ¿Pueden las personas con discapacidad viajar gratis? Sí, según lo establecido por el decreto 38/04. Pero no basta con presentarse con un bastón blanco o en silla de ruedas; las personas que deseen acogerse a este beneficio deben solicitar un certificado en el Instituto de rehabilitación de las personas con discapacidad, ubicado en Ramsay 2.250, Ciudad de Buenos Aires. ¿Cuáles son los organismos encargados de hacer cumplir estas medidas? La CNRT, en su calidad de ente regulador y contralor del transporte, y la Secretaría de Transporte, en su carácter de autoridad de aplicación de las sanciones por incumplimientos. ¿Dónde debo hacer el reclamo? El especializado en derecho del consumidor, Lucas Orlando, sugirió los siguientes pasos para cursar la queja: a) Carta documento o nota simple, con copia firmada, a la empresa de colectivos que incumple el servicio. b) Ante la falta de respuestas, reclamo en la CNRT, acompañando copia de la nota enviada a la línea de transportes. Tras la denuncia en la CNRT, el Instituto Nacional contra la discriminación, la xenofobia y el racismo (INADI) toma los reclamos de este tipo, en razón de la violación a la Ley Antidiscriminatoria N° 23.592. Las denuncias pueden hacerse en Alem 150, Ciudad de Buenos Aires, o a los teléfonos 4346-1773/4, en el horario de 10 a 16. c) Otra opción es reclamar a la Defensoría del Pueblo. En la Ciudad de Buenos Aires existe el Centro de atención a personas con necesidades especiales: Venezuela 842, lunes a viernes de 10 a 18 horas. Tel: 4338-4900, internos 7608/7609. d) También pueden contactarse con la Comisión de discapacidad de la Cámara de Diputados de la Nación. Tel: 6310-7100 internos: 2447/2448/246. O ingresar a su página web: www.hcdn.gov.ar sección “comisiones”. e) Agotada la vía administrativa, queda entonces la instancia judicial, que puede hacerse en simultáneo con los reclamos antes citados. El letrado señaló que “procede el reclamo judicial contra la línea de colectivos, contra la CNRT, por la falta de controles, la Secretaría de Transporte, por no aplicar las debidas sanciones y obligar al cumplimiento de los deberes”. Orlando señaló que la acción judicial debe interponerse “ante el Fuero en lo Civil y Comercial Federal.

Este artículo fue publicado con anterioridad a Diciembre de 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.

Transportes no aptos

Según un decreto del año 98, para el 2002 los colectivos tendrían que haber adaptado la totalidad de su flota para que puedan acceder las personas con discapacidad. En la actualidad sólo el 10% de las unidades tiene rampas automáticas de ascenso. La negligencia: otra manera de discriminar.

<celeste>Transportes no aptos
Para una persona con discapacidad, viajar en un transporte público de pasajeros es toda una odisea. Trenes, subtes, ómnibus y colectivos carecen de rampas automáticas, pisos bajos, espacios amplios y cómodos o ascensores (salvo en unas pocas estaciones) que permitan su acceso a personas con movilidad reducida. Esta desaprensión existe, no porque no se hayan dictado normas que obliguen eliminar las barreras que se interponen entre estos ciudadanos y los medios de transporte. Se debe a que faltan mecanismos de control eficaces para hacerlas cumplir. Se estima que entre el 10 y 12 por ciento de los colectivos urbanos cuenta con unidades adaptadas. Esta cifra es ínfima si se la pone de relieve con el espíritu de la Ley 24.314, del año 94, que apunta a la supresión de todas las barreras físicas “en los ámbitos urbanos arquitectónicos y del transporte”. Aún así, no en todos los casos este magro porcentaje expuesto refleja el estado real del parque automotor de colectivos, dado que “como la CNRT (siglas de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte) no realiza los debidos controles, esas unidades adaptadas salen con el tiempo de circulación y nadie las repone, con lo cual la cantidad de coches en condiciones es todavía menor”, afirmó la asesora en temas de discapacidad de la Defensoría del Pueblo porteña, Isabel Ferreira. Atrás quedaron las obligaciones de las empresas de transporte público de renovar la flota con unidades adaptadas para personas con discapacidad. Nadie controló el cumplimiento de los plazos previsto por el decreto 467/98, que establecía los cambios progresivos en el parque automotor de pasajeros, en los siguientes términos: a) En 1998, el 20% de la flota debía poseer unidades adaptadas. b) En 1999, el porcentaje debía ser del 40. c) En 2000, 6 de cada 10 coches debían estar acondicionados. d) En 2001, el 80%. e) En 2002, el 100%. Otro aspecto que atenta contra la buena calidad del transporte público está dado por la prórroga que les dio el gobierno a las empresas de colectivos para renovar sus vehículos cada 13 años, en lugar de hacerlo cada 10, como sucedía hasta ahora. Quizá la mayoría de los pasajeros no lo perciba del mismo modo, pero para cualquiera de las 3 millones de personas con discapacidad que hay en el país, el deterioro y el mal diseño interior de los colectivos es una traba evidente. “La mayoría de los asientos reservados está ubicada sobre plataformas, encima de las ruedas delanteras; no funcionan los mecanismos de sujeción o están tan altos que una persona en silla de ruedas no puede alcanzarlos, y los mecanismos de las rampas fallan por falta de mantenimiento” sostuvo Ferreira. ¿Cada cuánto tiempo debe pasar un colectivo acondicionado? Además de la eliminación de barreras físicas para permitir el acceso a los vehículos, otras normas se encargan de definir la frecuencia que deben tener los mismos para que las personas con alguna discapacidad puedan tomarlos. Por ejemplo, la resolución 417/03 de la Secretaría de Transporte instituye la obligatoriedad de una frecuencia mínima de 60 minutos para esta clase de colectivos. De carácter reciente, la resolución 346 de la CNRT (del 24/03/04) refuerza lo establecido por el dictamen anterior y agrega la obligación de exponer carteles en todas las unidades con el detalle de los horarios en los que pasan los vehículos especiales. ¿Pueden las personas con discapacidad viajar gratis? Sí, según lo establecido por el decreto 38/04. Pero no basta con presentarse con un bastón blanco o en silla de ruedas; las personas que deseen acogerse a este beneficio deben solicitar un certificado en el Instituto de rehabilitación de las personas con discapacidad, ubicado en Ramsay 2.250, Ciudad de Buenos Aires. ¿Cuáles son los organismos encargados de hacer cumplir estas medidas? La CNRT, en su calidad de ente regulador y contralor del transporte, y la Secretaría de Transporte, en su carácter de autoridad de aplicación de las sanciones por incumplimientos. ¿Dónde debo hacer el reclamo? El especializado en derecho del consumidor, Lucas Orlando, sugirió los siguientes pasos para cursar la queja: a) Carta documento o nota simple, con copia firmada, a la empresa de colectivos que incumple el servicio. b) Ante la falta de respuestas, reclamo en la CNRT, acompañando copia de la nota enviada a la línea de transportes. Tras la denuncia en la CNRT, el Instituto Nacional contra la discriminación, la xenofobia y el racismo (INADI) toma los reclamos de este tipo, en razón de la violación a la Ley Antidiscriminatoria N° 23.592. Las denuncias pueden hacerse en Alem 150, Ciudad de Buenos Aires, o a los teléfonos 4346-1773/4, en el horario de 10 a 16. c) Otra opción es reclamar a la Defensoría del Pueblo. En la Ciudad de Buenos Aires existe el Centro de atención a personas con necesidades especiales: Venezuela 842, lunes a viernes de 10 a 18 horas. Tel: 4338-4900, internos 7608/7609. d) También pueden contactarse con la Comisión de discapacidad de la Cámara de Diputados de la Nación. Tel: 6310-7100 internos: 2447/2448/246. O ingresar a su página web: www.hcdn.gov.ar sección “comisiones”. e) Agotada la vía administrativa, queda entonces la instancia judicial, que puede hacerse en simultáneo con los reclamos antes citados. El letrado señaló que “procede el reclamo judicial contra la línea de colectivos, contra la CNRT, por la falta de controles, la Secretaría de Transporte, por no aplicar las debidas sanciones y obligar al cumplimiento de los deberes”. Orlando señaló que la acción judicial debe interponerse “ante el Fuero en lo Civil y Comercial Federal.

Este artículo fue publicado el día MARTES 2 DE DICIEMBRE DE 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.