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LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014

Tarifa social para quienes el agua les llegó al cuello

Los usuarios de Aguas Argentinas con dificultades económicas para pagar el servicio, pueden acceder a la tarifa social del agua. El beneficio alcanza a las familias pobres de la Ciudad de Buenos Aires y de 17 municipios del conurbano bonaerense que cuentan con el servicio de la concesionaria de aguas.

Casi 5 millones de pobres en Capital Federal y Gran Buenos Aires y 25% de desocupados en todo el país, son las cifras escalofriantes que pintan de negro el panorama argentino actual. Para muchos de ellos, sumidos en la miseria, la tarifa social del agua puede sonar a burla. Lejos de ser una solución, puede representar un paliativo a su drama cotidiano y permitirles el acceso a un servicio elemental, como es el del agua potable. En marzo de este año, con la firma de un convenio entre el partido de la Matanza y el ente regulador del agua, ETOSS, comenzó un programa de tarifa social para usuarios con ingresos familiares inferiores a 500 pesos. Semanas atrás, el gobierno porteño y los intendentes de 17 municipios de la Provincia de Buenos Aires se suscribieron al acuerdo para ampliar este beneficio a sus distritos. Se trata de 162 mil módulos, cada uno con un valor de 4 pesos, que se distribuirán entre los usuarios necesitados durante el año, con posibilidades de renovarse, para cubrir las necesidades de cerca de 100 mil hogares. ¿Quiénes pueden acceder al beneficio? El subsidio sólo abarca a los usuarios residenciales con necesidades básicas insatisfechas. Esto es, vecinos jubilados, desocupados, familias con ingresos menores a 500 pesos o cuya factura del agua supere el 3.5% de sus ingresos, de acuerdo a los valores proporcionados por la Organización Mundial de la Salud. Algunos intendentes intentan extender los beneficios a las mutuales y los clubes, por la función social que éstos cumplen y debido al costo abultado de las tarifas del agua en relación a su uso, ya que pagan el servicio por la superficie cubierta y no por el consumo. La pretensión de los intendentes es poder firmar convenios con las demás concesionarias de servicios públicos para sumarlas al programa de descuentos especiales. Una de las negociaciones que acaba de caerse es con las prestadoras del servicio eléctrico, con las que se mantuvieron reuniones en el Ministerio de Infraestructura bonaerense para brindar una tarifa social eléctrica a los usuarios del norte y sur de la provincia, la cual finalmente no se aplicará. ¿Cómo debo solicitar la tarifa social? El aspirante al beneficio puede requerirlo en la Defensoría del Pueblo, la organización defensora de los consumidores y usuarios cercana a su domicilio, el ETOSS o en la municipalidad adherida al programa. Los solicitantes serán evaluados por personal de estas instituciones, encargados de diseñar una encuesta social en la que analizan variables económicas, habitacionales y de salud, para determinar si les corresponde el descuento. ¿Cuántos módulos corresponden por usuario? El cálculo del ETOSS prevé un módulo por servicio, pero la entrega de éstos va a depender de las urgencias de cada usuario. “En el reparto de los módulos tenemos autonomía para entregar uno o más por hogar si fuese necesario”, señaló a Defiéndase el intendente de Avellaneda Oscar Laborde. El efecto de la tarifa social sobre los bolsillos de los más pobres, no consiguió llegar a los sectores necesitados por la poca difusión que se le dio. Avellaneda es un ejemplo de ello. Tiene 340 mil habitantes; muchos de ellos, en situación angustiante, pero sólo unos 30 vecinos pidieron el descuento desde que se puso en marcha el programa. Laborde reconoce que la poca afluencia de solicitantes se debe a “fallas en la comunicación”. Afirma que desde la intendencia le dieron difusión desde los medios locales y enviaron cartas a las centros de jubilados, mutuales, sociedades de fomento y clubes para que se sumen, porque “los módulos que no se usan, se pierden”, aclaró. “Lo más importante de este programa – prosiguió Laborde – no son los 4 u 8 pesos de descuento que puede tener un usuario, sino la posibilidad de que les repongan el servicio a los que se lo cortaron por falta de pago, dejándoles la deuda en suspenso”, señaló el intendente. A la Dirección de defensa del consumidor de Avellaneda, llegan entre 25 y 30 denuncias diarias “de todo tipo, pero principalmente por problemas con las empresas de servicios”, señaló a Defiéndase su titular, Liliana Mónica González. Si bien su organismo no puede mediar entre las prestadoras de servicios públicos y los usuarios (tarea que le compete a la Defensoría del Pueblo o al ente regulador) “nosotros nos encargamos de hacer llegar esta propuesta social al que lo necesita”, dijo la funcionaria. Destacó la tarea social de la institución que preside como “nexo entre las empresas y la gente” y de la necesidad de “generar políticas activas en escuelas y clubes para que los vecinos conozcan sus derechos y los beneficios a los que pueden acceder”. Con la mitad de la población del país bajo la línea de pobreza, la educación y la salud pidiendo socorro, una inflación que amenaza volverse hiper, y el desempleo como marca registrada de la Argentina que supieron vaciar, la posibilidad de contar con un descuento para quienes tienen el agua hasta el cuello, es apenas una buena noticia. Hacen falta muchas más.

Este artículo fue publicado con anterioridad a Diciembre de 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.

Tarifa social para quienes el agua les llegó al cuello

Los usuarios de Aguas Argentinas con dificultades económicas para pagar el servicio, pueden acceder a la tarifa social del agua. El beneficio alcanza a las familias pobres de la Ciudad de Buenos Aires y de 17 municipios del conurbano bonaerense que cuentan con el servicio de la concesionaria de aguas.

Tarifa social para quienes <celeste>el agua les llegó al cuello
Casi 5 millones de pobres en Capital Federal y Gran Buenos Aires y 25% de desocupados en todo el país, son las cifras escalofriantes que pintan de negro el panorama argentino actual. Para muchos de ellos, sumidos en la miseria, la tarifa social del agua puede sonar a burla. Lejos de ser una solución, puede representar un paliativo a su drama cotidiano y permitirles el acceso a un servicio elemental, como es el del agua potable. En marzo de este año, con la firma de un convenio entre el partido de la Matanza y el ente regulador del agua, ETOSS, comenzó un programa de tarifa social para usuarios con ingresos familiares inferiores a 500 pesos. Semanas atrás, el gobierno porteño y los intendentes de 17 municipios de la Provincia de Buenos Aires se suscribieron al acuerdo para ampliar este beneficio a sus distritos. Se trata de 162 mil módulos, cada uno con un valor de 4 pesos, que se distribuirán entre los usuarios necesitados durante el año, con posibilidades de renovarse, para cubrir las necesidades de cerca de 100 mil hogares. ¿Quiénes pueden acceder al beneficio? El subsidio sólo abarca a los usuarios residenciales con necesidades básicas insatisfechas. Esto es, vecinos jubilados, desocupados, familias con ingresos menores a 500 pesos o cuya factura del agua supere el 3.5% de sus ingresos, de acuerdo a los valores proporcionados por la Organización Mundial de la Salud. Algunos intendentes intentan extender los beneficios a las mutuales y los clubes, por la función social que éstos cumplen y debido al costo abultado de las tarifas del agua en relación a su uso, ya que pagan el servicio por la superficie cubierta y no por el consumo. La pretensión de los intendentes es poder firmar convenios con las demás concesionarias de servicios públicos para sumarlas al programa de descuentos especiales. Una de las negociaciones que acaba de caerse es con las prestadoras del servicio eléctrico, con las que se mantuvieron reuniones en el Ministerio de Infraestructura bonaerense para brindar una tarifa social eléctrica a los usuarios del norte y sur de la provincia, la cual finalmente no se aplicará. ¿Cómo debo solicitar la tarifa social? El aspirante al beneficio puede requerirlo en la Defensoría del Pueblo, la organización defensora de los consumidores y usuarios cercana a su domicilio, el ETOSS o en la municipalidad adherida al programa. Los solicitantes serán evaluados por personal de estas instituciones, encargados de diseñar una encuesta social en la que analizan variables económicas, habitacionales y de salud, para determinar si les corresponde el descuento. ¿Cuántos módulos corresponden por usuario? El cálculo del ETOSS prevé un módulo por servicio, pero la entrega de éstos va a depender de las urgencias de cada usuario. “En el reparto de los módulos tenemos autonomía para entregar uno o más por hogar si fuese necesario”, señaló a Defiéndase el intendente de Avellaneda Oscar Laborde. El efecto de la tarifa social sobre los bolsillos de los más pobres, no consiguió llegar a los sectores necesitados por la poca difusión que se le dio. Avellaneda es un ejemplo de ello. Tiene 340 mil habitantes; muchos de ellos, en situación angustiante, pero sólo unos 30 vecinos pidieron el descuento desde que se puso en marcha el programa. Laborde reconoce que la poca afluencia de solicitantes se debe a “fallas en la comunicación”. Afirma que desde la intendencia le dieron difusión desde los medios locales y enviaron cartas a las centros de jubilados, mutuales, sociedades de fomento y clubes para que se sumen, porque “los módulos que no se usan, se pierden”, aclaró. “Lo más importante de este programa – prosiguió Laborde – no son los 4 u 8 pesos de descuento que puede tener un usuario, sino la posibilidad de que les repongan el servicio a los que se lo cortaron por falta de pago, dejándoles la deuda en suspenso”, señaló el intendente. A la Dirección de defensa del consumidor de Avellaneda, llegan entre 25 y 30 denuncias diarias “de todo tipo, pero principalmente por problemas con las empresas de servicios”, señaló a Defiéndase su titular, Liliana Mónica González. Si bien su organismo no puede mediar entre las prestadoras de servicios públicos y los usuarios (tarea que le compete a la Defensoría del Pueblo o al ente regulador) “nosotros nos encargamos de hacer llegar esta propuesta social al que lo necesita”, dijo la funcionaria. Destacó la tarea social de la institución que preside como “nexo entre las empresas y la gente” y de la necesidad de “generar políticas activas en escuelas y clubes para que los vecinos conozcan sus derechos y los beneficios a los que pueden acceder”. Con la mitad de la población del país bajo la línea de pobreza, la educación y la salud pidiendo socorro, una inflación que amenaza volverse hiper, y el desempleo como marca registrada de la Argentina que supieron vaciar, la posibilidad de contar con un descuento para quienes tienen el agua hasta el cuello, es apenas una buena noticia. Hacen falta muchas más.

Este artículo fue publicado el día MARTES 2 DE DICIEMBRE DE 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.