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LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014

¿Deben resarcirme si me cobran de más?

En recibos, boletas de servicios o facturas de compra, suelen aparecer abusos de la letra chica. Algunas compañías se cuidan de eludir cualquier responsabilidad frente a errores en el cobro. Si me hacen pagar de más, ¿tengo derecho a una indemnización?

La letra chica que hormiguea al pie de las facturas de servicios o de ticket de compra, debería mirarse, si es preciso, con una lupa. Sin embargo, pocos se toman ese arduo trabajo. Entre los misterios escondidos en su diminuto tamaño, suelen aparecer cláusulas abusivas que seguramente nos harían renunciar a la compra del producto o a la prestación del servicio, de estar escritas en la misma tipografía o mejor ubicadas en la parte superior del recibo. O con sólo estar más atentos a su lectura. En ciertos recibos y facturas se dice, en evidentes minúsculas, que la compañía o comercio no se responsabiliza por cualquier ´error interno´ o ´falla operativa del sistema´, que hiciera al consumidor o usuario pagar dos veces por el mismo producto entregado o servicio ofrecido. Con este apartado, al parecer inofensivo, el vendedor o prestador intenta despegarse frente a cualquier pretensión del comprador de que lo resarzan por haberle cobrado de más. Pero, ¿hay, acaso, alguna manera de reclamar una compensación por una equivocación en la contabilidad de la empresa que omitió registrar el pago? ¿Qué tengo derecho a reclamar? Además de la rectificación de la empresa y la devolución del excedente del dinero, el denunciante puede solicitar un resarcimiento extra por el perjuicio ocasionado. Cabe destacar que, a partir de la reforma de la Constitución en 1994, los derechos de los consumidores y usuarios tienen rango constitucional. Por lo tanto, la inclusión de una cláusula arbitraria liberando de su obligación a la empresa de responder por cualquier error que cometa, no puede atentar contra un derecho declarado en nuestra Constitución. En el caso de sufrir una sobrefacturación por parte de una empresa de servicios públicos, el usuario tiene derecho a recibir un crédito indemnizatorio “equivalente al 25% del importe cobrado o reclamado indebidamente”, que se hará efectivo en la factura siguiente, de acuerdo con el artículo 31 de la Ley 24240, de Defensa del Consumidor. En cuanto a los excesos en el cobro cometidos por vendedores o prestadores, el monto quedará sujeto al criterio de la autoridad administrativa que imparta la sanción o del juez, en caso de llevar la causa a un juicio. Mientras tanto, ¿pago o no pago? Para cualquier tipo de inconvenientes con un organismo de la administración pública: “lo más aconsejable es pagar y después iniciar el reclamo, por más que al usuario lo asista la razón”, dijo consultado por Defiéndase, el doctor José Laquidara, coordinador del Sistema de arbitraje del consumo de la Secretaría de Defensa del Consumidor. “Los impuestos fiscales gozan de la presunción de la legitimidad de los actos de la administración – prosiguió el funcionario – con lo cual, para impugnarlos, uno tiene que hacer cesar esa presunción, pagando primero” sentenció. Afirmó que de esa manera, “el administrador se queda sin la posibilidad de rescindir el contrato o de cortarle el servicio por mora”, puesto que, de otro modo, el usuario puede verse perjudicado un tiempo por el corte del servicio o por el cobro de intereses punitorios. Cuando el pago supuestamente erróneo reclamado por la empresa es muy elevado y supera los cánones normales, ahí “antes de tener que pagar, pesa el principio de razonabilidad, ya que no pueden exigirme que pague 5 mil pesos por una factura de luz o de teléfono”, aclaró Laquidara. Frente a un reclamo razonable, aconsejó que, al pagar, la persona deje una constancia escrita en el mismo recibo y con copia en su poder, de que realizó el pago en disconformidad. “Esto, – dijo – de ser llevado a un litigio posterior, significa que nunca hubo voluntad de hacer el pago”. Los marcos regulatorios de las empresas de servicios públicos, en cambio, garantizan al usuario el derecho a manifestar su reclamo ante la compañía o en el ente regulador, si aquella no diera una respuesta satisfactoria. En caso de resultar el dictamen favorable a la prestadora, recién después pagar. Más allá de los errores de cobro que puedan ocurrir por errores en la facturación o problemas en el sistema informático de la empresa, debe quedar en claro que el usuario está en su derecho de reclamar una indemnización por los daños, el dinero y la pérdida de tiempo sufridos. Y, sobre todo, que las avivadas de algunas compañías tratando de eludir su responsabilidad en caso de sobrefacturación, deben ser sancionadas.

Este artículo fue publicado con anterioridad a Diciembre de 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.

¿Deben resarcirme si me cobran de más?

En recibos, boletas de servicios o facturas de compra, suelen aparecer abusos de la letra chica. Algunas compañías se cuidan de eludir cualquier responsabilidad frente a errores en el cobro. Si me hacen pagar de más, ¿tengo derecho a una indemnización?

¿Deben resarcirme <celeste>si me cobran de más?
La letra chica que hormiguea al pie de las facturas de servicios o de ticket de compra, debería mirarse, si es preciso, con una lupa. Sin embargo, pocos se toman ese arduo trabajo. Entre los misterios escondidos en su diminuto tamaño, suelen aparecer cláusulas abusivas que seguramente nos harían renunciar a la compra del producto o a la prestación del servicio, de estar escritas en la misma tipografía o mejor ubicadas en la parte superior del recibo. O con sólo estar más atentos a su lectura. En ciertos recibos y facturas se dice, en evidentes minúsculas, que la compañía o comercio no se responsabiliza por cualquier ´error interno´ o ´falla operativa del sistema´, que hiciera al consumidor o usuario pagar dos veces por el mismo producto entregado o servicio ofrecido. Con este apartado, al parecer inofensivo, el vendedor o prestador intenta despegarse frente a cualquier pretensión del comprador de que lo resarzan por haberle cobrado de más. Pero, ¿hay, acaso, alguna manera de reclamar una compensación por una equivocación en la contabilidad de la empresa que omitió registrar el pago? ¿Qué tengo derecho a reclamar? Además de la rectificación de la empresa y la devolución del excedente del dinero, el denunciante puede solicitar un resarcimiento extra por el perjuicio ocasionado. Cabe destacar que, a partir de la reforma de la Constitución en 1994, los derechos de los consumidores y usuarios tienen rango constitucional. Por lo tanto, la inclusión de una cláusula arbitraria liberando de su obligación a la empresa de responder por cualquier error que cometa, no puede atentar contra un derecho declarado en nuestra Constitución. En el caso de sufrir una sobrefacturación por parte de una empresa de servicios públicos, el usuario tiene derecho a recibir un crédito indemnizatorio “equivalente al 25% del importe cobrado o reclamado indebidamente”, que se hará efectivo en la factura siguiente, de acuerdo con el artículo 31 de la Ley 24240, de Defensa del Consumidor. En cuanto a los excesos en el cobro cometidos por vendedores o prestadores, el monto quedará sujeto al criterio de la autoridad administrativa que imparta la sanción o del juez, en caso de llevar la causa a un juicio. Mientras tanto, ¿pago o no pago? Para cualquier tipo de inconvenientes con un organismo de la administración pública: “lo más aconsejable es pagar y después iniciar el reclamo, por más que al usuario lo asista la razón”, dijo consultado por Defiéndase, el doctor José Laquidara, coordinador del Sistema de arbitraje del consumo de la Secretaría de Defensa del Consumidor. “Los impuestos fiscales gozan de la presunción de la legitimidad de los actos de la administración – prosiguió el funcionario – con lo cual, para impugnarlos, uno tiene que hacer cesar esa presunción, pagando primero” sentenció. Afirmó que de esa manera, “el administrador se queda sin la posibilidad de rescindir el contrato o de cortarle el servicio por mora”, puesto que, de otro modo, el usuario puede verse perjudicado un tiempo por el corte del servicio o por el cobro de intereses punitorios. Cuando el pago supuestamente erróneo reclamado por la empresa es muy elevado y supera los cánones normales, ahí “antes de tener que pagar, pesa el principio de razonabilidad, ya que no pueden exigirme que pague 5 mil pesos por una factura de luz o de teléfono”, aclaró Laquidara. Frente a un reclamo razonable, aconsejó que, al pagar, la persona deje una constancia escrita en el mismo recibo y con copia en su poder, de que realizó el pago en disconformidad. “Esto, – dijo – de ser llevado a un litigio posterior, significa que nunca hubo voluntad de hacer el pago”. Los marcos regulatorios de las empresas de servicios públicos, en cambio, garantizan al usuario el derecho a manifestar su reclamo ante la compañía o en el ente regulador, si aquella no diera una respuesta satisfactoria. En caso de resultar el dictamen favorable a la prestadora, recién después pagar. Más allá de los errores de cobro que puedan ocurrir por errores en la facturación o problemas en el sistema informático de la empresa, debe quedar en claro que el usuario está en su derecho de reclamar una indemnización por los daños, el dinero y la pérdida de tiempo sufridos. Y, sobre todo, que las avivadas de algunas compañías tratando de eludir su responsabilidad en caso de sobrefacturación, deben ser sancionadas.

Este artículo fue publicado el día MARTES 2 DE DICIEMBRE DE 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.