Lunes 28 de Julio de 2014
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Me importa un pino

Cada vez que el pino de la casa vecina suelta sus hojas de aguja, se tapan las rejillas de la propiedad de al lado. La damnificada se cansó de decirle al hombre que haga podar el árbol, pero a él no parece importarle. ¿Puede exigirle la poda o pedir directamente que lo saque? ¿A qué distancia deben estar los árboles de la medianera?


“Los pinos son muy lindos, pero lejos de mi vista”, dijo Liliana a la sola mención de la especie conífera que tantos problemas le trae cada vez que el viento sopla hacia su lado. Ella vive en Mar del Plata, cerca de la costa, donde el aire anda más libre. Frente a su ventana, al otro lado de la pared medianera, un pino de 7 metros zarandea su copa con la menor brisa. Los días de tormenta, hay que ver cómo el piso del patio del fondo de la mujer se transforma en una trama de filamentos verdes y grises.

Ya le pidió a su vecino que haga algo con su árbol; que lo pode o que lo corte de una buena vez. El prefiere hacerse el desentendido y asentir con la cabeza a cada reclamo de la mujer. Pero el pino sigue ahí, imperturbable, tapando de hojas los desagues pluviales de la casa lindera.

Ya sin margen para más ruegos que terminan por caer en oídos sordos, la mujer se preguntó, entre la preocupación y el fastidio, qué le queda ahora por hacer.

Cuando se cierra la posibilidad de diálogo, casos como éste desembocan en la Justicia. Como ejemplo, citamos un fallo de la Justicia de Morón, del 21 de diciembre de 2000, nacido del reclamo de un vecino que sufría daños y molestias por causa de una palmera ubicada en el lote continuo al suyo. Ante la sugerencia de arrancar la palmera, el juez dispuso no hacerlo porque el árbol gozaba de buena salud y no corría riesgo de caerse. No obstante, ordenó la poda de las ramas que caían sobre la propiedad lindera, a fin de hacer cesar las molestias.

Si el árbol de mi vecino me causa un perjuicio, ¿puedo exigirle que lo pode?
´AbogadoSí. Los árboles cercanos a la medianera suelen traer conflictos entre vecinos. Porque las raíces debilitan la pared, las ramas invaden el espacio del otro, las hojas ensucian la propiedad lindera. Este problema se agrava cuando ese árbol es un pino. “Siempre que hay un pino próximo a la medianera, seguro hay un problema”, sostiene el abogado civilista Marcelo Moggia, para quien existen soluciones jurídicas al alcance de los damnificados.

Para resolver estas cuestiones no hay nada mejor que acudir al Código Civil. El artículo 2.628 advierte que los árboles deben estar a una “distancia de tres metros de la línea divisoria con el vecino”. Para el caso de arbustos, la distancia es de un metro.

Cuando los árboles hacen a la vez de pared medianera, la propiedad de los mismos es de ambos propietarios (por eso se dice que son condóminos). El artículo 2.74 habilita a que “cada uno de los condóminos podrá exigir que sean arrancados si le causaren perjuicios”.

Siempre que hablamos de una solución drástica (como ser la de arrancar un árbol) hay que hacer algunas consideraciones previas. No se podrá pedir que arranque un árbol sólo porque caen unas cuantas hojas y afean la vivienda vecina. Nuestra Constitución y las normas ambientales protegen la vida de las especies verdes. Por lo tanto, antes de tomar una decisión extrema, ya se trate o no de un árbol medianero, el juez evaluará distintas cuestiones: si ese pino supone un peligro por su inminente caída, si tapa con sus hojas los desagues pluviales, si precede en años a la vivienda vecina, si en todos esos años hubo quejas por este tema, si el perjuicio amerita que se lo corte de raíz, o si basta con ordenar una poda, etc.

Si las ramas invaden mi propiedad, ¿puedo cortarlas?
En artículo 2.629 expresa que “si las ramas de algunos árboles se extendiesen sobre las construcciones, jardines, o patios vecinos, el dueño de éstos tendrá derecho a pedir que se corten en todo lo que se extendiesen en su propiedad”.

Esta posibilidad no es extensiva a los árboles públicos. Para poder podarlos – y mucho más arrancarlos - debe pedirse una autorización en el municipio. Una vez dado el permiso, una cuadrilla hará el trabajo de poda o, en ausencia de ella, el propio vecino, siempre y cuando preserve la salud del árbol. La poda indiscriminada puede ser causal de fuertes sanciones económicas.

¿Cómo inicio el reclamo?
Moggia señaló que “conviene agotar todas las instancias antes de embarcarse en un juicio”. El planteo inicial de la queja se debe hacer por medio del envío de una carta documento, en la cual se detallen los perjuicios causados por el árbol a su propiedad.

Si no obtiene una respuesta o ésta es insatisfactoria, se convoca a la otra parte a participar de una audiencia de conciliación (que en la Ciudad de Buenos Aires es obligatoria).

Extinguida esa etapa sin los resultados esperados, es hora de iniciar acciones legales por daños y perjuicios en el fuero civil. Cuando el árbol está seco, enfermo o con riesgo inminente de caída, se puede acudir a la vía rápida de la acción de amparo, en una denuncia sobre daño temido, para que el juez ordene en el corto plazo la extracción del árbol antes de que suceda una desgracia.





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