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LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014
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Comodato vs. Depósito

Se suelen confundir estos dos términos por ciertas semejanzas comunes a ambos. Sin embargo, son más las diferencias que las coincidencias. En esta nota vamos a despejar unas y otras y a explicar en qué consiste el comodato y el contrato de depósito regular.

El comodato tiene ciertas características que lo asocian y confunden con el contrato de depósito regular. Pero hay otros elementos distintivos que son claros a la hora de diferenciar uno de otro. Comencemos por hacer una enunciación general de ambos y hablar de las similitudes de estos contratos entre sí, para pasar luego a enumerar las diferencias. ¿Qué es el comodato? La definición jurídica expresa que el comodato es la entrega gratuita en concepto de préstamo de una cosa inmueble o mueble no fungible ni consumible, para su uso por el comodatario (beneficiario) hasta que el comodante (quien entrega la cosa) exija su restitución, siempre que no se haya acordado entre las partes un plazo para la entrega. Traducidos estos vocablos al criollo, diremos que la cosa inmueble puede ser una vivienda, comercio o lote, mientras que para una cosa mueble sirve de ejemplo un libro o una bicicleta. Cuando decimos que lo entregado en comodato no debe ser fungible ni consumible, nos referimos a que ese objeto o cosa no se agota con el uso. Siguiendo con el ejemplo anterior, una bicicleta no es consumible y una botella de vino sí; con lo cual la primera puede entregarse en comodato y la segunda no. Tampoco el rodado es fungible; esto es, intercambiable por una cosa similar. Por lo tanto, quien lo prestó, no se va a conformar con la entrega de otra bicicleta que no sea la suya, pero al dueño de la botella de vino le va a ser indiferente esa botella u otra de características análogas. ¿Qué es el depósito? Es un contrato de guarda y conservación de un bien determinado que, a diferencia del comodato, tiene por beneficiario a quien entrega la cosa. Puede ser gratuito, aunque también admite la fijación de un precio por la prestación, como sucede con los depósitos en cajas de seguridad bancarias o los estacionamientos medidos. Por regla general, el depósito no permite al depositario hacer uso de la cosa dejada en custodia, salvo que el depositante lo autorice. A modo de aproximación, decimos que el depósito puede ser de dos maneras: a) regular: comprende las cosas no fungibles ni consumibles y los inmuebles. Este tipo de depósito es el que se parece en ciertos aspectos al comodato y al cual referimos en esta nota. b) Irregular: recae sobre los bienes muebles fungibles y/o consumibles, de los cuales se exige devolver, no la misma cosa, pero sí la misma cantidad, calidad y especie. Es decir que si dejé en depósito 1.000 pesos en billetes de a 100, quien me los restituya debe darme el mismo monto, sin importarme que lo haga en billetes de 20 pesos. ¿Qué tienen en común el depósito regular y el comodato? Entre las coincidencias más destacables de ambos están que los dos: a) se perfeccionan con la entrega del bien. b) El bien no debe ser fungible ni consumible. c) Se debe restituir en el mismo estado en que se lo recibió, salvo por los cambios provenientes del desgaste normal de la cosa; por su uso, en el caso del comodato; por su custodia en el del depósito. d) Las obligaciones son para los receptores de dicho bien y no para quienes lo entregan. e) debe ser devuelto cuando lo disponga el depositante o el comodante o, de haber un plazo, al vencimiento de éste. ¿Cuáles son las diferencias? El comodato se entrega a título gratuito: ni quien hace entrega del bien ni quien se beneficia con su uso puede sacar un rédito económico por ello. Cualquier compensación monetaria a cambio del préstamo desnaturaliza su finalidad y lo convierte en un contrato de alquiler. El depósito es esencialmente gratuito, pero también puede fijarse un precio, si fue previamente pactado. El comodato se hace en beneficio de aquel que recibe el bien, mientras que en el depósito el favorecido es el que realiza el depósito y no el depositario (excepto en los depósitos donde se establece un precio a cambio del servicio). El comodato permite al que toma en préstamo el bien hacer uso del mismo, en tanto que en el depósito quien lo recibe está impedido de usarlo. La restitución del bien puede estar sujeta a plazos en ambos casos. Pero en el comodato, si no hay establecida una fecha de entrega, el que entregó la cosa puede solicitar su restitución en cualquier momento y el que la recibió tiene derecho a restituirla antes de que aquél se lo pida. ¿Qué bienes deben cuidarse más? ´AbogadoAsí como las raíces de ambos son distintas, del mismo modo difieren las responsabilidades sobre los bienes entregados en préstamo o custodia. Para explicarlo de un modo ilustrativo, el abogado civilista Esteban Otero apela a este ejemplo: Caso A: Si tengo dos maletas, una propia y otra dada en comodato, y un ladrón me obliga a entregarle sólo una, ¿Cuál debo entregar? Caso B: Frente a la misma situación, pero aquí una maleta sigue siendo mía y la otra me fue dada en custodia, ¿Cuál debo entregar? Respuestas: En el caso “A”, debo entregar la maleta propia, porque en el comodato el beneficiario tiene que proteger más las cosas prestadas que las propias. En el caso “B”, en cambio, la víctima del asalto puede optar por entregar cualquiera de las dos maletas, puesto que debe poner el mismo cuidado en las cosas propias que en las ajenas.

Este artículo fue publicado con anterioridad a Diciembre de 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.

Comodato vs. Depósito

Se suelen confundir estos dos términos por ciertas semejanzas comunes a ambos. Sin embargo, son más las diferencias que las coincidencias. En esta nota vamos a despejar unas y otras y a explicar en qué consiste el comodato y el contrato de depósito regular.

<celeste>Comodato vs. <azul>Depósito
El comodato tiene ciertas características que lo asocian y confunden con el contrato de depósito regular. Pero hay otros elementos distintivos que son claros a la hora de diferenciar uno de otro. Comencemos por hacer una enunciación general de ambos y hablar de las similitudes de estos contratos entre sí, para pasar luego a enumerar las diferencias. ¿Qué es el comodato? La definición jurídica expresa que el comodato es la entrega gratuita en concepto de préstamo de una cosa inmueble o mueble no fungible ni consumible, para su uso por el comodatario (beneficiario) hasta que el comodante (quien entrega la cosa) exija su restitución, siempre que no se haya acordado entre las partes un plazo para la entrega. Traducidos estos vocablos al criollo, diremos que la cosa inmueble puede ser una vivienda, comercio o lote, mientras que para una cosa mueble sirve de ejemplo un libro o una bicicleta. Cuando decimos que lo entregado en comodato no debe ser fungible ni consumible, nos referimos a que ese objeto o cosa no se agota con el uso. Siguiendo con el ejemplo anterior, una bicicleta no es consumible y una botella de vino sí; con lo cual la primera puede entregarse en comodato y la segunda no. Tampoco el rodado es fungible; esto es, intercambiable por una cosa similar. Por lo tanto, quien lo prestó, no se va a conformar con la entrega de otra bicicleta que no sea la suya, pero al dueño de la botella de vino le va a ser indiferente esa botella u otra de características análogas. ¿Qué es el depósito? Es un contrato de guarda y conservación de un bien determinado que, a diferencia del comodato, tiene por beneficiario a quien entrega la cosa. Puede ser gratuito, aunque también admite la fijación de un precio por la prestación, como sucede con los depósitos en cajas de seguridad bancarias o los estacionamientos medidos. Por regla general, el depósito no permite al depositario hacer uso de la cosa dejada en custodia, salvo que el depositante lo autorice. A modo de aproximación, decimos que el depósito puede ser de dos maneras: a) regular: comprende las cosas no fungibles ni consumibles y los inmuebles. Este tipo de depósito es el que se parece en ciertos aspectos al comodato y al cual referimos en esta nota. b) Irregular: recae sobre los bienes muebles fungibles y/o consumibles, de los cuales se exige devolver, no la misma cosa, pero sí la misma cantidad, calidad y especie. Es decir que si dejé en depósito 1.000 pesos en billetes de a 100, quien me los restituya debe darme el mismo monto, sin importarme que lo haga en billetes de 20 pesos. ¿Qué tienen en común el depósito regular y el comodato? Entre las coincidencias más destacables de ambos están que los dos: a) se perfeccionan con la entrega del bien. b) El bien no debe ser fungible ni consumible. c) Se debe restituir en el mismo estado en que se lo recibió, salvo por los cambios provenientes del desgaste normal de la cosa; por su uso, en el caso del comodato; por su custodia en el del depósito. d) Las obligaciones son para los receptores de dicho bien y no para quienes lo entregan. e) debe ser devuelto cuando lo disponga el depositante o el comodante o, de haber un plazo, al vencimiento de éste. ¿Cuáles son las diferencias? El comodato se entrega a título gratuito: ni quien hace entrega del bien ni quien se beneficia con su uso puede sacar un rédito económico por ello. Cualquier compensación monetaria a cambio del préstamo desnaturaliza su finalidad y lo convierte en un contrato de alquiler. El depósito es esencialmente gratuito, pero también puede fijarse un precio, si fue previamente pactado. El comodato se hace en beneficio de aquel que recibe el bien, mientras que en el depósito el favorecido es el que realiza el depósito y no el depositario (excepto en los depósitos donde se establece un precio a cambio del servicio). El comodato permite al que toma en préstamo el bien hacer uso del mismo, en tanto que en el depósito quien lo recibe está impedido de usarlo. La restitución del bien puede estar sujeta a plazos en ambos casos. Pero en el comodato, si no hay establecida una fecha de entrega, el que entregó la cosa puede solicitar su restitución en cualquier momento y el que la recibió tiene derecho a restituirla antes de que aquél se lo pida. ¿Qué bienes deben cuidarse más? ´AbogadoAsí como las raíces de ambos son distintas, del mismo modo difieren las responsabilidades sobre los bienes entregados en préstamo o custodia. Para explicarlo de un modo ilustrativo, el abogado civilista Esteban Otero apela a este ejemplo: Caso A: Si tengo dos maletas, una propia y otra dada en comodato, y un ladrón me obliga a entregarle sólo una, ¿Cuál debo entregar? Caso B: Frente a la misma situación, pero aquí una maleta sigue siendo mía y la otra me fue dada en custodia, ¿Cuál debo entregar? Respuestas: En el caso “A”, debo entregar la maleta propia, porque en el comodato el beneficiario tiene que proteger más las cosas prestadas que las propias. En el caso “B”, en cambio, la víctima del asalto puede optar por entregar cualquiera de las dos maletas, puesto que debe poner el mismo cuidado en las cosas propias que en las ajenas.

Este artículo fue publicado el día MARTES 2 DE DICIEMBRE DE 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.